jueves, 4 de agosto de 2016

Chocolate Cream Pie




Tener un montón de primos y llevarte con todos bien no tiene precio y más cuando prácticamente todos somos de la misma edad, bueno, o casi.

 El verano pasado decidimos juntarnos todos los primos maternos para una barbacoa en casa de mi hermana y aunque no conseguimos estar todos fue genial. Recordar travesuras y momentos especiales que vivimos de pequeños y algunos ya no tan de pequeños formaron una velada estupenda.

Y si la velada fue fantástica, el juntarnos tres de nosotros esa misma tarde para preparar este súper pie de chocolate que después nos zamparíamos en la cena fue lo más. 

Un día que sin duda tenemos que repetir.




Esta tarta es una adaptación del chocolate cream pie del blog de Sippitysup, os pongo el enlace por si le queréis echar un vistazo.

Empezamos?

Ingredientes
Para un molde de 26cm
36 galletas oreo
125g de mantequilla sin sal derretida
1 taza de leche
2 cucharaditas de gelatina en polvo sin sabor
2 tazas de nata para montar
4 cucharadas de azúcar
450g de chocolate con leche troceado
2 cucharaditas de vainilla
9 claras de huevo a temperatura ambiente
2 tazas de azúcar
½ cucharadita de crémor tártaro (opcional)
Un puñado de frambuesas

Trituramos las galletas en un procesador de alimentos (ojo, no les quitéis la crema blanca), le añadimos la mantequilla derretida y la mezclamos bien. La ponemos en un molde desmontable de 26 cm de diámetro extendiéndolas bien por toda la superficie y las paredes del molde al menos unos 3 cm de altura. Guardamos el molde en el frigo para que la base de galleta quede compacta.
Ponemos el chocolate con leche troceado en un bol grande y reservamos.
Mientras vamos preparando la crema de chocolate, para ello añadimos la gelatina en polvo a la taza de leche y la dejamos reposar unos 5 minutos.
En un cazo ponemos las dos tazas de nata junto con las 4 cucharadas de azúcar y lo llevamos a ebullición, retiramos del fuego y le añadimos la leche con la gelatina moviendo bien para que se mezcle y la vertemos en el bol donde reservábamos el chocolate, dejamos reposar unos minutos para que el chocolate vaya cogiendo temperatura, pasados unos minutos movemos bien para que el chocolate se integre por completo en la nata. Añadimos las frambuesas y mezclamos.
Sacamos el molde del frigorífico y vertemos la mezcla en el volviendo a reservar en el frigorífico unas 6 horas para que la crema cuaje.
Preparamos un merengue poniendo las claras de huevo al baño maría junto con las dos tazas de azúcar  y sin dejar de batir vamos dejando que las claras vayan cogiendo temperatura y se vaya disolviendo el azúcar en estas, pasados unos minutos tocamos las claras y comprobamos que el azúcar se haya disuelto por completo por lo que no tendremos que notar ningún granito de azúcar al tocarlas. Pasamos las claras al bol de la batidora incorporamos media cucharadita de crémor tártaro y batimos despacio para que se incorpore a las claras, pasamos la batidora a máxima potencia y dejamos que el merengue se monte por completo.
Ponemos el horno a gratinar a máxima temperatura.
Sacamos el molde del frigorífico y ponemos el merengue por encima formando una montaña y haciendo unos picos e introducimos en el horno para que se dore el merengue, tened cuidado porque no tardará más de un par de minutos y se os puede quemar. Si tenéis un soplete podéis ahorraros la parte del horno y dorar el merengue con él.

Notas:
Si no disponéis del crémor tártaro podéis omitirlo o bien sustituirlo doblando la cantidad por zumo de limón o por vinagre.
Si queréis recortar unas horas a la receta podéis poner el molde en el congelador con la base de las galletas y no tardará más de 30 minutos en endurecerse. Cuando incorporéis la crema al molde también podéis introducirla en el congelador para que se forme antes, pero pasadas un par de horas cambiadlo al frigorífico para que no llegue a congelarse y ya podréis prepararle el merengue.
Una vez terminada la tarta guardar de nuevo en el frigorífico hasta el momento de consumirla y desmoldar antes de servir.




Siento que el corte no salga muy limpio en la foto pero entre que no estábamos en casa y que no consigo que los cortes me salgan limpitos, pues eso, que lo siento.

Lo que si os puedo asegurar es que estaba increíble.

Nos vemos en la próxima entrada!!!

Besos a porrón para todos! Muuuuak

 

domingo, 31 de julio de 2016

Black Burger




Yonkiprisas y Cronoyonkis, dos términos que definen  y dividen a los miembros del grupo de los Asaltablog.

Yonkiprisas: Dícese del asaltante que pierde el culo por visitar a su presa y saquear su recetario en cuanto descubre quien es el objetivo del mes. Son los que le quitan el puesto a la abuela de la fabada con lo de “” que hay prisa, que hay prisa”” para luego tirarse a la bartola el resto del mes viendo como los Cronoyonkis se tiran de los pelos arañando los últimos minutos para realizar sus entradas.

Cronoyonki: Dícese del asaltante que espera al último día, a las últimas horas del último domingo del mes para desvalijar el recetario del blog objetivo del mes. El “”Uffff, pues no queda na”””, o el “” queda muuucho tiempo”” son dos de sus frases preferidas. Adictos a la adrenalina que les proporciona el hecho de correr para conseguir algo y no quedarte fuera. La mayoría de veces por tener la agenda saturada por otras cosas que también han dejado para el último momento, el resto simplemente porque ya están acostumbrados y no conciben lo de hacer algo con algún tiempo de antelación.
Uno de los problemas, grandes problemas con los que se encuentra un Cronoyonki es el hecho de la falta de tiempo que algunas veces requiere una determinada receta, lo que limita la elección de recetas para el asalto.

Yo?

Por supuesto Cronoyonki!!!

Da igual que planeé mi asalto con antelación, que me proponga una fecha para elegir una receta, cocinarla, fotografiarla, devorarla y preparar mi entrada, es tontería. Si no es por una cosa es por otra siempre la dejo para última hora. Es como que trabajar con presión para llegar a la fecha y hora fuese mi objetivo.

Y como eso de tener la mano larga nos puede a todos y este mes no teníamos nada que hacer ya que la temporada terminó el mes pasado pues decidimos organizar un torneo entre Yonkiprisas y Cronoyonkis. Objetivo? Encontrar al más rápido en el primer grupo y en el caso del segundo grupo claro está que el vencedor será aquel que envíe su enlace en el último lugar.

Como si de un amigo invisible se tratase, nadie sabe quién es el que se colará en cada cocina.

En mi caso el blog de Fran Cabrera Qurico ha sido mi objetivo este mes. Te invito a pinchar en su enlace para descubrir la cantidad de recetas que tiene publicadas. Me quedo con muchísimas recetas suyas que guardaré para otras ocasiones.

Su hamburguesa de pan negro ya no me la pude quitar de la cabeza por más que veía otras recetas igualmente deliciosas. 

Fran, sintiéndolo mucho la hamburguesa de calamar me la dejo pendiente para otra ocasión ya que no contaba con calamares en casa para realizarla (otro de los inconvenientes de los Cronoyonkis)

Ingredientes:
Para la masa (4 panecillos de unos 130g cada uno):
300g de harina de fuerza
200ml de leche (en su receta Fran solo utiliza 100ml pero a mí no se me formaba la masa por lo que tuve que añadir otros 100ml+)
2 cucharadas de levadura liofilizada
50g de mantequilla derretida
4 bolsitas de tinta de calamar
1 cucharadita de sal
Semillas de sésamo

Para el relleno
Hamburguesa de salmón y merluza
Hojas de espinacas
Lonchas de queso cheddar
Salsa tártara

En el bol de la amasadora ponemos la harina, mantequilla derretida, la leche tibia con la levadura diluida y la sal en un lado.
Amasamos con el gancho a velocidad media y dejamos batiendo unos 5 minutos (también podemos ahorrarnos el gimnasio y hacerlo a mano amasando unos 10 minutos). Vamos añadiendo las bolsitas de tinta para que se integren en la masa.
Quedará super negra y nada pegajosa.  Dejamos la masa en el bol tapado con film o con un trapo húmedo y dejamos levar hasta que doble en tamaño en un sitio donde no haya corrientes de aire.
Una vez haya levado dividimos la masa en cuatro y formamos las bolas. Las colocamos en la bandeja del horno con la parte lisa hacia arriba. Las tapamos de nuevo con film y dejamos que vuelvan a levar hasta doblar el volumen.
Precalentamos el horno a 180 grados
Rociamos los panecillos con agua y ponemos el sésamo por encima.
Horneamos unos 15 minutos y dejamos enfriar en una rejilla.
Mientras hacemos las hamburguesas a la plancha en una sartén.
Abrimos el pan y colocamos en el la hamburguesa, el queso cheddar, las hojas de espinaca y la salsa tártara.






Está increíble. 

El pan me ha encantado tanto por la consistencia, la miga, el color, el sabor… 

Una hamburguesa completamente diferente a las que estamos acostumbrados en casa, una hamburguesa que sin duda volveremos a saborear, tanto en esta misma versión como en la que nos presenta Fran en su entrada, que con su hamburguesa de calamar seguro estará espectacular.

Espero que os haya gustado y os decidáis a probarla, ya me contareis!!!

Mil besos




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