viernes, 23 de enero de 2015

Roscón de Reyes, tan bueno que habría que comerlo todo el año




Si, ya sé que las navidades han pasado, pero bueno, tampoco nos pillan tan lejos, no? Hace unos días fue San Antón y ya todos sabemos que hasta San Antón pascuas son!

Además, oye, que levante la mano el que no se comería ahora mismo un buen trozo de un roscón de reyes, ya sea recién acabada la navidad o en el mes de agosto. Se dé buena tinta que hay pastelerías que venden roscones de reyes durante todo el año, así que nosotros no vamos a ser menos y los vamos a poder degustar siempre que tengamos antojo.





Llevo como tres años buscando una receta que me gustase tanto por su sabor como porque no se pusiese duro pasadas unas horas de horneado y después de comparar muchísimas recetas, verme muchos videos, hacer muchísimas pruebas creo que casi lo he conseguido!





Con el participo en el reto de las Reposteras de Andar por casa en el mes de Enero, podéis ver todas las propuestas en el blog de El gran reto dulce.

Con estas cantidades salen dos roscos de unos 750g cada uno.

Súper fácil de hacer incluso sin una máquina de amasado.

Os cuento como lo hice?

Apuntad!!

Ingredientes:

Para la masa madre:
70ml de leche
10g de levadura fresca
1 cucharadita de azúcar
130g de harina de fuerza

Ponemos la leche templada en un bol y deshacemos la levadura en ella. Añadimos la cucharadita de azúcar. Vamos añadiendo despacio la harina removiendo con la mano hasta conseguir la masa. Llenamos un bol de agua templada y metemos dentro la masa que tardará como unos diez minutos en flotar. En ese momento estará lista.

Mientras vamos preparando los ingredientes de nuestra masa:
60ml de leche
70g de mantequilla sin sal
Una pizca de sal
2 huevos L
20g de levadura fresca
25g de agua de azahar
450g de harina de fuerza
120g de azúcar glass
Ralladura de media naranja
Ralladura de un limón
2 cucharadas de azúcar invertido

Disolvemos la levadura en la leche templada.
En un bol grande ponemos la harina tamizada y hacemos un hueco en medio donde pondremos los huevos, la leche tibia con la levadura, el azúcar glass, la ralladura, la sal, el azúcar invertido, el agua de azahar y la masa madre ( la mantequilla la reservamos para la mas tarde). Con la ayuda de una rasqueta de panadero vamos mezclando todos los ingredientes con movimientos de fuera a dentro hasta formar una bola, entonces se pasa la masa a la mesa de trabajo amasamos unos seis o siete minutos, al principio la masa se nos pegará un poco a las manos y mesa, pero al cabo de unos minutos dejará de hacerlo y se volverá más suave. Pasado este tiempo de amasado extendemos un poco la masa y  ponemos por encima repartida la mantequilla ablandada y la envolvemos con la masa la cual amasaremos otros diez minutos más.
Al incorporar la mantequilla la masa parece que se deshace con la mantequilla pensaremos que esto no se arreglará, pero no desesperéis y seguir amasando y poco a poco veréis como la masa vuelve de nuevo a ser más manejable, mas elástica y más suave. 

Después de estos diez minutos de amasado formamos una bola y la dejamos levar en un bol grande engrasado con un poco de aceite tapado con film transparente y en un sitio que no haya corrientes de aire, hasta que doble o triplique su volumen, más o menos tardará unas 4 horas.

Pasamos la masa a la mesa de trabajo y dividimos la masa en dos partes iguales.

Formamos una bola con cada mitad y las dejamos reposar cinco minutos.

Preparamos dos bandejas con papel de horno y dos aros que pondremos en medio de cada roscón para que no se cierre el agujero.

Con los dedos hacemos un agujero en medio de nuestra bola y vamos dando forma al roscón agrandando cada vez más el agujero. Si la masa se encoje al estirarla la dejaremos reposar cinco minutos y después seguir. Pasar a la bandeja y poner en el centro el aro engrasado con un poco de aceite.

Hacer la misma operación con la segunda bola.

Tapar cada bandeja con film transparente, engrasado con un poco de aceite para que no se pegue a  nuestros roscones y dejar levar de nuevo los roscones un par de horas o hasta que hayan doblado su volumen.

Precalentar el horno a 200 grados.

Pintamos los roscones con huevo batido, con muchiiiisimo cuidado de no pincharlos ya que se nos vendrían abajo. Decoramos con fruta escarchada y azúcar humedecido con un poco de agua.

Horneamos diez minutos a 200 grados, bajamos la temperatura a 180 grados y horneamos otros 10 minutos más. Si transcurridos los diez primeros minutos vemos que nuestro roscón va cogiendo demasiado color lo podemos tapar con una lamina de papel de aluminio el tiempo restante de horneado. 

Una vez frio le quitamos el aro y lo emplatamos.

Como veis es muy fácil de hacer, nunca más volveréis a comprar uno prefabricado.

Para los que me seguís también por facebook ya sabréis que estoy haciendo un curso en CreaTuSabor, impartido por gran pastelero, consta de tres sesiones y en  la primera hicimos un roscón de reyes al igual que lo hacen en su pastelería, si me da permiso compartiré con todos vosotros su receta porque os aseguro que merece la pena. Lo que no sé es si prepararé una entrada para todo lo que hicimos en la primera sesión e ir preparando una entrada con cada una de ellas o bien hacer una bien detallada de las tres sesiones en una misma entrada, dependerá mucho del tiempo del que disponga ya que tengo bastantes cositas que enseñaros antes de que termine el mes y me parece que me pillará el toro.

Bueno, no me enrollo más y os dejo con el corte de este roscón de reyes que espero que os animéis a preparar.

Besos a todos!!!



 

1 comentario:

  1. tienes toda la razon porque limitarnos a una epoca del año a tomar cosas tan ricas!! se ve impresionante bicos

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